Poesías
Autor: Safo
Traducción: Juan Manuel Macías.
Editorial: DVD Ediciones
Lesbos no fue un anecdótico lugar del mar Egeo, sino una isla que vio florecer en torno al año 600 a.C. las artes de la poesía y la música. El escenario levantado allí en torno a este renacer estaba trazado por el mito: a sus costas llegó la cabeza de Orfeo, cantando entre las olas. Las basárides lo habían despedazado y decapitado. Las playas le sirvieron de sepultura, fueron la simbólica sede de la sabiduría del canto, del poema. Lo que no resultaba legendario era el nacimiento allí de ilustres músicos como Terpardro, Arión y Períclito, aunque la notoriedad de Lesbos en el mundo antiguo, ciertamente, se debió a la presencia de poetas como Alceo y, sobre todo, Safo.
La llamada «Décima Musa», acerca de cuya vida siempre ha murmurado la moral de Occidente, fue artífice de una poesía intensa, de rara inmediatez, donde la figura femenina no es, como en tantas ocasiones, objeto pasivo sino pura acción. Su obra expresa la desnudez humana, la melancolía y la vitalidad en las que paradójicamente nos fragmentamos. Por fortuna, no es la de Juan Manuel Macías una edición convencional, porque, más allá de la valiosa incorporación –por primera vez en España- de un poema de Safo (Conceda el medrar a mi boca) hallado en 2004 en un papiro egipcio, el editor y traductor nos acerca sin circunloquios, en un magnífico y nada convencional prólogo, a una poetisa que mantuvo un continuo pulso con el destino e hizo que su lenguaje tuviera siempre un acento inaugural, como si la realidad naciera en la escritura de esta autora que escandalizó a Porfirio y atacó Séneca. Hay genealogías literarias que, lejos de la luz olímpica, tienen su origen en el descenso, en la catábasis que permite conocer el infierno y escuchar desde la entraña de la tierra los pasos que resuenan afuera, entre los hombres. Pasos que van hacia su debilidad, al encuentro de su propio enigma. Así es la poesía de Safo.
Ramón Andrés
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